Este 2014 realmente me ha sacudido desde adentro hacia afuera y viceversa; a inicios de año con esas irregularidades biológicas que anuncian el adiós a la juventud física y el cuerpo se rindió a los cambios inevitables del paso del tiempo, con dos entradas a pabellón incluyendo dos anestesias, una biopsia y la rutina de exámenes necesarios para dichos procedimientos. Llego el despido perenne a una posible prolongación de mi vida, que tuviera mi sonrisa y mis lagrima, así que al mal tiempo darle prisa y fue allí que me despedí de mis órganos reproductores, un largo reposo y una mesa de noche repleta de sustitutos es el ahora.
Por otro lado Tu sumergida en dolor y tristeza, tratando de recuperar tu libertad, tu estabilidad económica, tu seguridad y alegría característica durante décadas, me uní a tu dolor y como consecuencia a tu lucha, aquí éramos pocos (Barinas) y con el paso de los meses éramos menos, grite por ti muy fuerte en las calles bajo el inclemente y radiante sol, recibí otros gritos de vuelta en desacuerdo con lo que defendía, me quede en silencio con pancarta en mano y camine con un mensaje, estampe mi firma en algunas hojas en blanco y el tricolor forma ahora parte constante de mi closet y de mi casa.
Estaba tan enojada con todo el que yo veía indiferente, encerrado en su mundo y fui muy dura en la crítica, con el dolor perdí la objetividad, claro al ver jóvenes morir, cárceles con inocentes y familias mutiladas por la violencia me sentía dueña de la verdad y de que el grito y la calle me liberarían de tan triste impotencia; pero también me encontré con personas que gritaron y caminaron conmigo, que se callaron ante la critica a las que estuvimos expuestos, que sintieron que esta era la manera de llegar al cambio, hombres y mujeres que te aman como yo y lo expresaron de la misma manera.
El tiempo inclemente y la apatía reinaban y no sé si mi diminuto eco llego a algún lugar o la inmensidad del universo lo percibió, pero se aunaba mas adversidad a mi salud, los medicamentos para el #vih empezaron a escasear y aunque yo tuve siempre el mío, el susto de no tenerlo en los días por venir me llenaban de una angustia silente sin contar con las noticias que reflejaban la problemática y las llamadas de esos hermanos de sangre pidiendo apoyo para reparar tan terrible realidad y tu mi amada #Venezuela te me ibas quedando cada vez mas sola con tu lucha, incorporado a esto el miedo por los allanamientos y la posible intervención de los teléfono llenaban mi ambiente de una incómoda situación que mi cuerpo ahora mutilado refleja con grandes sudoraciones que disimilo con la leve brisa de un abanico.
Y repentinamente me encontré en el mes de septiembre ese día el corazón se me arrugo al percibir que estábamos cerca de llegar a final de año y tu y yo amada mía seguíamos llenas de estos conflictos, pude ver las diferencias entre los que creí pensamos igual y teníamos un mismo sueño, que triste! Y en la acera contraria "ellos" los supuestos "otros" cuentan su historia roja y de patriotismo como si los malos fuéramos nosotros y en medio de la calle con los dos bandos de lado y lado me pregunto donde terminan las diferencias y empiezan las similitudes? y te confieso que me senté y llore al no encontrar respuestas, al ver las mismas miserias de lado y lado, al sentirme equivocada, decepcionada y creí que tu entrada a pabellón conmigo era por el mismo motivos, pero no, la mía era para extraer lo que no servía y la tuya para parir la patria nueva, pero no fue así amada, tu intervención persiste, no termina, estas atendida por personas que están más interesadas en ellas que en ti, estas siendo engañada por una falsa unidad, por unos ciegos de poder, por unos picos de plata que solo quieren dominar a tus hijos para seguir utilizándote a ti; que largo parto, rompiste fuente pero el dolor persiste junto a la injusticia, pido a Dios que la gente buena se acerque a ti, que tus hijos genuinos decidan rescatarte, que los jóvenes fuertes de ímpetus nuevos y sin vicios te liberen de mal parir y que los que si son sabios y con experiencia no se cansen como yo, que renazcas junto con los seres nuevos, despiertos de conciencia, buenos de alma, limpios de intenciones y preparados para reeducar, yo no tengo fuerza, yo he perdido más de lo que imagine en esta lucha, no se compara con tu dolor, pero este es el mío y me rompe las entrañas, ahora soy otra, más serena o agotada no lo sé, pero estoy segura que debo estar bien para poder seguir ayudándote, debo estar feliz para regalarte parte de mi dicha, conectarme con mi ser y en estos momentos eso no es así, debo reconciliarme conmigo y con todos los que juzgue, debo volver a creer en algo y entender el silencio de otros y como no pude cambiar nada la moraleja ha de ser que debo buscar lo que debo cambiar en mi.
Amada Venezuela perdóname por favor!
Anyhec Pantoja
Barinas 16 de septiembre 2014

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