En enero del 2016 cumplo 20 años en la administración pública, tengo 47, soy Relacionista Pública y luchadora social, he trabajado durante mucho tiempo dando chalas y asesorías en el tema del vih, soy divorciada, vivo en un anexo en casa de mis padres y ahora mi ropa esta percudida…
Siempre me he caracterizado por expresar lo que siento, por comunicarme a través de cartas o largas platicas y ahora con las redes sociales con escritos publico que cada vez son menos ya que la inspiración a disminuido en medio de este ambiente que vive mi país por estos últimos años, y ahora mi ropa esta percudida.
Pertenezco a una clase social media privilegiada, ya que estudie en colegio de monjas y eso me permitió una educación hermosa llena de valores y allí encontré mis hermas de vida, luego en bachillerato en una institución privada, y la educación superior en Caracas en un tecnológico privado también y ahora mi ropa esta percudida.
A los 27 años me compre mi primer carro con crédito de la banca privada el que pude pagar con mi sueldo, en el transcurso de estos 20 años tuve intervención quirúrgica (por salud) la cual pague ya que no tenía seguro para entonces, viaje por Europa a U.S.A, y otros lugares, vendí y compre otro carro, construí el anexo donde vivo y compre un terreno, y ahora mi ropa esta percudida.
No me considero una mujer 4X4, no soy de esas personas de hacer mil cosas a la vez, así que nunca me funciono eso de trabajar y matar tigres, no tengo esa energía que admiro mucho pero de la cual carezco, dada mi personalidad con mi sueldo estaba bien para mí ya que tenia las comodidades que para entonces eran gratas, la libertad de viajar y de ir y de venir para donde quisiera, no full dinero, ni en hoteles 5 estrellas, pero si cómoda para una mujer divorciada, sin hijos y que vivía (y vive) en el garage de casa de sus padres, peroooooooooooo ahora mi ropa esta percudida…
… Ahora mi ropa esta percudía, utilizo esta frase para resumir que con el mismo cargo desde hace ya casi 20 años, en estos momentos el sueldo no me da, ni para comprar el blanqueador de mi ropa… Yo marche y grite por las calles, hice campaña para las presidenciales que ganamos y no defendimos, he trabajado con gobierno y oposición ya que la alcaldía a la que pertenezco a cambiado de color y el vih no pregunta a qué partido pertenece, así que en esa área también he compartido y trabajado con rojos, blancos, verdes y todos los colores… a estas alturas ya estoy hipertensa, menopáusica, paseado por muchas terapias y nuevas enseñanzas, retiros, psicólogos, libros de auto ayuda y enfoque en lo positivo, visualizado la mejor Venezuela y hecho un balance de lo que me ha mantenido en pie, mi familia, los mejores amigos, la solidaridad de muchos y el amor y la esperanza de un entorno mejor para mis sobrinos…
Pero cuando saco la ropa de la lavadora y veo mi ropa blanca percudida, toda terapia se elimina de mi disco duro y la verdad me pone de sopetón en el piso, me hace tocar fondo y meter la mano en el bolsillo, despertar de todo sueño y añorar un vuelo alto, pero como viajo yo con esta ropa tan percudida…
La buena noticia es que hay algo en mi que va mas allá de la razón, de los bolsillos vacíos, de la realidad coexistente, de las limitaciones, de las puertas cerradas, de la visa vencida y es esta sonrisa mía que se me escapa y alumbra mi ser, es esta fe indomable que me permite ducharme, perfumarme y abrir la puerta, son mis AMIGOS si con mayúscula lo escribo porque no se cansan de mi, de mis bajones, de mis lagrimas y melancolía y me abrazan, y me escriben y me soportan y vuelve la risa y la fe, y vuelvo desde el llanto desmotivado al amor y la solidaridad incondicional y vuelvo a creer y me vestiré de sonrisa y dejare la ropa percudida, y vendrán tiempos mejores y me salvara el amor que siento por la vida, el amor de Dios y de cada uno de Uds…
Y deje mi ropa percudida remojando en fe y esperanza.
Amándoles siempre, amándoles más.
Anyhec Pantoja
#Venezuela 6 de agosto 2015

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